Y a los defensores de Derechos Humanos, ¿quién los protege?

defensor_DH_thumbnail

La historia de los Derechos Humanos (DDHH) es una montaña rusa con muchas más caídas que ascensos. Su situación en nuestro país es deplorable y digna de mucha preocupación. Aunque haya pequeñas victorias de vez en vez, no debemos permitir que los gobiernos se cuelguen de éstas para ocultar toda la miseria y la sangre que hay detrás.

Muchas de las personas que defienden los Derechos Humanos viven en una situación de acoso y violencia constantes. Son muchos los intereses a los que no les conviene su existencia. Aunque su estado es grave, hasta ahora no se habían presentado intentos por (cuando menos) documentar las agresiones que se viven en su contra a nivel nacional. Este fin de semana, la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos «Todos los Derechos para Todas y Todos» (Red TDT) presentó su Informe sobre la Situación de las Personas Defensoras. Un registro de la hostilidad que acecha a quienes defienden la dignidad de los mexicanos.

La Red TDT denuncia en este documento que han existido por lo menos 104 casos de agresiones en contra de personas defensoras en México, de 2011 a 2013. La impunidad domina en estos casos. La preocupación de las autoridades por investigar y sancionar estos crímenes y violaciones a DDHH es poca o es ninguna.

Sólo el 37% de las personas agredidas lleva a cabo algún acto de denuncia pública. Está visto que las labores de defensa de los Derechos Humanos no hacen más que abrirnos los ojos sobre la clase de basura ineficaz que es nuestro sistema de justicia. Tiene sentido entonces que, después de sufrir una agresión, prefieran ni siquiera dar noticia de ello a los representantes de la autoridad. ¿Pa’ qué? ¿Para que te digan que lo que sea que te haya pasado es tu culpa por meterte en lo que no te importa o por la ropa que vestías o por estar en contra del progreso?

Como responsables de las agresiones, se han identificado al Ejército Mexicano, fuerzas de seguridad pública federales, fuerzas estatales y municipales y empresas privadas (incluyendo trasnacionales). Estas últimas no resultan una sorpresa, pues se ven todo el tiempo involucradas en violaciones al derecho al medio ambiente sano y a los derechos colectivos de diversas comunidades. Las mineras invasivas y las grandes empresas que causan daños al entorno son una constante en nuestro país. Aunque los pueblos siguen levantándose para proteger sus tierras, el capitalismo feroz impone sus reglas.

En los dos años que abarca el informe, la Red registró 27 asesinatos a defensores. La mayoría eran mujeres; sus casos siguen sin ver la justicia. El documento también denuncia que las agresiones más frecuentemente usadas para obstaculizar la labor de defensa de DDHH son las amenazas, las detenciones arbitrarias, las agresiones físicas, las intimidaciones, la muerte violenta y la violación al derecho a la honra y la reputación. Hay que resaltar que las detenciones arbitrarias son usadas frecuentemente para criminalizar la protesta social. De esto hemos visto mucha muestra desde la toma de protesta de Peña, el 1° de diciembre de 2012, y no hemos parado de ver despliegues de lo mismo en un montón de marchas y plantones.

El Informe que presenta la Red TDT es único en su tipo y representa la primera vez que se realiza un registro/denuncia de esta magnitud. Aunque no sea exhaustivo, demuestra que los crímenes cometidos en contra de defensores de DDHH no son casos aislados y  que ocurren de manera sistemática. La violencia que estamos viviendo nos rebasa y castiga a todo aquél que alza la voz en su contra. Nos recuerda también que hay un montón de estos crímenes sin siquiera ser documentados. Hay muchas organizaciones que pueden escapar el análisis de la red y muchas personas allá afuera defendiendo los derechos humanos sin estar constituidas en una organización o sin ser cercanas a un grupo de esta índole.

Un ejemplo de ello son las organizaciones que trabajan con la comunidad LGBTTTI; sólo tres de las que integran la Red TDT se dedican a estos temas. En el país hay como mínimo 150 organizaciones que realizan labores enfocadas al bienestar de esta población. ¿Cómo estará el panorama para ellas? Apenas hace unos meses ocurrió un crimen por homofobia en contra de uno de los colaboradores de AVE de México (por el cual se exigió justicia en la última marcha del orgullo y la rabia LGBTTTI), ¿cuántos casos más como estos no estarán en el olvido? Porque las y los que formamos parte de esta población a veces ni siquiera tenemos el privilegio de integrar archivos muertos.

Un amigo me hacía notar que, en el imaginario popular, la visión que tenemos de los defensores de DDHH es muy cercana a la de los super héroes. Eso, claro, cuando bien nos va. Cuando no, los percibimos como los locos abraza-árboles que luchan por causas perdidas, interrumpiendo el progreso de la ciencia y de nuestras naciones. La verdad es que los movimientos y las organizaciones han ayudado bastante a reforzar esta imagen.

A todo esto, es oportuno preguntarse: ¿quiénes son los defensores de Derechos Humanos? ¿Son los integrantes de la CDHDF? ¿La Wallace y sus cuates? ¿Los memes del Facebook? La realidad es que la respuesta es mucho más simple. Los defensores de Derechos Humanos son las personas que levantan la voz ante las injusticias. Las madres que luchan por las memorias de sus hijos, los hombres que renuncian al privilegio de ser machos, las periodistas que no callan y los maestros que educan para la paz. Allá donde alguien toma consciencia de su propia dignidad, tan valiosa como la de todos los demás, nace un defensor de Derechos Humanos.

Son nuestros derechos, nadie nos los regala; todos podemos defenderlos. ¿Qué estamos esperando?

@dave_lefer

The following two tabs change content below.

David Ledesma Feregrino

Escritor en formación. Editor en Homozapping. Formó parte de la XIV promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. Escribe ajeno. La más señora de todas las putas.