Sixto Rodríguez, el soundtrack de una generación

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Somos aproximadamente siete mil millones de habitantes en el mundo y contando, mismos que vamos día a día intentando trascender y lo hacemos en pequeña o gran medida. Sixto Rodríguez nació hace 71 años en Detroit y desarrolló el mismo anhelo probando fortuna mediante la música y plasmando, como todos, el momento que lo rodeaba.
Rodríguez forma parte de los artistas que pasaron inadvertidos en su época y que tiempo después se descubren  como leyenda; sin embargo y a pesar del aparente freno de su carrera, marcó la historia de la música y fue parte (sin querer) de la revolución de un país.
En los 70, el Apartheid tuvo su mayor auge represor e inhumano en Sudáfrica al segregar a toda raza que fuera diferente en apariencia, estatus social, político y económico a la raza blanca. Junto con   estas   medidas,   se   reprimieron   también   las   manifestaciones   en   contra,     lo   que   llevó   a   la juventud a buscar medios de libertad.
Fue entonces que el primer álbum de  Rodríguez fungió como soundtrack de una generación. Cada letra,   cada   frase   que   él   entonaba   dio   a   los   sudafricanos   un   impulso   liberador.   Este   logro,   la mitificación de su persona y una serie de sucesos que irrumpieron el curso de su carrera lo llevaron a ser fuente de inspiración. Uno de los resultados que tuvo fue el documental Searching for Sugar Man, que espontánea y debidamente está teniendo un auge en taquilla.
Si ya lo viste, habrá más cosas que quieras saber, si no y sin parecer propaganda, te lo recomiendo. El filme parece pieza única, pero hay una proyección predecesora que lleva por nombre Looking for Jesus y fue producida por Justin Cohen, Tyrone Rubin y “Sugar” Seggerman, quien es pieza fundamental   para   el   regreso   de   Sixto.   Fue   escrita   y   dirigida   por   Cohen   y   curiosamente   tiene algunas coincidencias con el documental ganador del Óscar.
La historia dura alrededor de media hora y narra cómo un reportero sudafricano llamado  Craig Strydom da con el paradero del autor de “Cold Fact”. Un encuentro casual en la carretera al ritmo de “Sugarman” con Seggerman y la frase “detective musical” que lee en la contraportada del disco “Coming from reality” originan en él un anhelo de descubrir ¿quién era y dónde estaba Rodríguez? Basado   en   la   poca   información   que   va   recopilando   y   lo   que   deduce   de   cada   canción   Craig   va encontrando los datos que lo acercan hasta él. Suponiendo que en Polygram Records,  la disquera que pasó del vinyl al disco el segundo álbum de Rodríguez encontraría algún dato útil se entrevista con el propietario y obtiene como pista el paradero de “Sugar” quien, si bien no le dice nada que le sirva, lo conecta de alguna manera con Sixto.
Inexplicablemente todo se resuelve y Craig ubica a Rodríguez, viaja a Detroit, lo visita y le cuenta lo que causó en su país. De este modo la historia termina y cierran con algunas imágenes del primer concierto que Sixto ofrece en Sudáfrica en 1998. Cualquier parecido con Searching for Sugar Man no es mera coincidencia.
Si bien esta película no supera al multi-premiado documental, merece ser conocida como ante sala de lo que ahora podemos   disfrutar y como parte del legado que Sixto Rodríguez está representando.
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Ivan Luna Luna

Músico, publicista, lector, coleccionista y curioso.