Respuesta a "Contra el cuento"

Borges_y_sus_admiradoras_CLAIMA20110614_0217_19A través de un texto publicado por Jorge Téllez en Letras Libres, me topé con este otro, un babilónico festín de prejuicios contra el cuento como género literario, escrito por un sujeto llamado Héctor Hernández Montecinos. Téllez lo descarta, con toda razón, en unas líneas. Pero a mí me apetece, pues, contestarle cada uno de sus puntos. Los he copiado todos en cursivas para esparcimiento de mis lectores, y he puesto mis respuestas en redondas:

1.  No veo películas, no escucho música nueva desde hace más de 15 años, no voy al teatro ni a conciertos, pero eso no es nada con la repugnancia epistemológica que me producen los cuentos. No existe algo que me produzca más desagrado, indignación y asco que ese seudo género literario por suerte en vías de extinción. Punto.

¿En vías de extinción? ¿Neta? Con la vida ermitaña que llevas, no me sorprende que confundas el desinterés de la industria editorial con el apocalipsis de un género de vida elástica e inmemorial.

2. Me hablan de los cuentos de Borges, pero después de él no hay más nada, pero nada. Historia universal de la infamia tiene casi 80 años y Ficciones y El Aleph van por los 70. Además, Borges es el que da el paso del cuento al relato, y del relato a lo que será la novela breve, que de tan breve los malos lectores creen que es un cuento.

“Después de Borges no hay nada.” Claro, y la literatura mexicana se murió con Octavio Paz. Clásico discurso miope y canonicoide. Por otro lado, esa cualidad de etiqueta de librería que le das al relato es bastante chistosa, tratándose de una palabra genérica: el cuento es un relato, la novela es un relato; el relato no es esa especie de género intermedio determinado por el número de páginas. Ejercicio: cite usted tres relatos de Borges que no sean cuentos.

3. Los géneros literarios no son equiparables, pero sí comparables, en especial desde el punto de vista del lector. El cuento es un artificio de lenguaje, lo más probable es que sea un buen artificio para ese lector burgués que busca lo ‘útil y dulce’ (Horacio dixit).

Te tengo noticias, amigo: la literatura toda es un artificio. Por otro lado, es evidente que el lector burgués prefiere la novela, que no exige un ritmo y sí menos compromiso, razón por la cual las mesas de novedades rebozan de ellas.

4. Prefiero una sinopsis de una película que un cuento si es que quiero una anécdota, una historia: simulación de vida. No hay cuentos que valgan la pena. La pena es mucho para un cuento. Es una fotografía a medio sacar. No sirven de nada más que para relleno en revistas de papel couché. Es el resumen de una anécdota sin importancia, una ocurrencia literaria que más encima se describe de forma literaria. Algo así como sobre-literatura.

Imagino que has de pasar buenos ratos, llenos de literatura, leyendo sinopsis cinematográficas. Si crees que el cuento es sólo anécdota, no me sorprendería que comieras sándwiches sin pan y te diera igual beber café en taza o en copa coctelera. Ejercicio: intente sacar sólo media fotografía, a ver si tan fácil.

5. El cuento es anterior a la novela si pensamos en los cuentos árabes, chinos, o de las culturas originarias, pero ahí no estamos hablando de los mismos cuentos que lo que estamos leyendo desde hace un par de siglos. La narración principalmente oral que luego se transcribió es casi lo opuesto a las construcciones narrativas que cuentan algo literariamente.

¿Entonces las novelas no cuentan algo literariamente? ¿De qué me perdí?

6. La novela evolucionó cuando dejó la anécdota con Joyce y Beckett, entre otros. Los cuentos mientras ‘cuenten’, mientras sean siervos de la representación para mí no tienen ninguna validez más que para talleres de señoras desocupadas, abuelitos tristes o adolescentes sin talento. Es decir, el ocio literario.

La novela evolucionó con el Quijote, mano. Beckett y Joyce –que por cierto tienen grandes cuentos–, crearon otra forma de novela, no forzosamente la mejoraron. Es chistoso, además, que le adjudiques la lectura del cuento a señoras desocupadas como Emma Bovary, a viejitos tristes como José Arcadio Buendía, y a adolescentes sin talento como Belacqua, todos ellos personajes de las novelas de Flaubert, Gabriel García Márquez y, ah, mira, Samuel Beckett.

7. Los mejores cuentos son poemas disfrazados de narrativa. El cuento no tiene la gracia ni la fuerza que tiene un poema en su pasión descontrolada. Es la corrección, la histeria, el control exacerbado a que un exceso de vida lo arruine. Es literatura de la literatura, pues no se permite equivocarse, no se borronea a sí mismo, es más, todo cuento se refuerza como texto y refuerza al género al que pertenece.

¿Has leído los cuentos de algunos poetas? Lee los de Vicente Huidobro, son malísimos. Por otro lado, no entiendo eso de “la pasión descontrolada” del poema. Tengo la impresión de que has estado leyendo a Ricardo Arjona. La vida en un buen cuento está contenida pero lucha por salir.

8. Siguen nombrando autores de cuentos: Borges, Cortázar, Rulfo, Onetti, Monterroso, Mujica Lainez, Ribeyro, Bolaño. Todos del canon. ¿Tiene algo más que ofrecer el cuento? ¿Tiene algo más que ofrecer el cuento que ser un cuento?

Hasta ahora has citado a Horacio, a Borges, a Joyce. Pensé que te gustaba el canon. Postdata: ¿Tiene algo más que ofrecer la novela que ser una novela?

9. El cuento cree que está completo, se da por complacido, se enorgullece de estar terminado. La novela y la poesía tienen fugas y en el hecho de quedar abiertas interactúan con el lector, le dan la posibilidad de anularlas, de exterminarlas, de distorsionar lo que su autor proyectó en la filigrana de la escritura. El cuento es lo que es el cuento.

El cuento es un trabajo de arquitectura, no de plomería; es redondo, no perfecto; no es para que el lector juegue, sino que juega con el lector.

10. El cuento es el único género que tiene la soberbia de plantearse decálogos, mandamientos o indicaciones en busca del cuento ‘perfecto’. Ni la novela ni el poema jamás pensarían en dicha perfección, pero el cuento sí. Es un absurdo, una contradicción, una escritura antinatura

Otro que se cree lo de los decálogos. Alguien debería elevarlos a género literario. Por otra parte, una cosa es la escritura natural y otra la escritura silvestre.

11. El cuento es mera entretención, tanto escribirlo como leerlo, nada más. No así la novela o la poesía. Por eso es tan común el cuento entre los aficionados, es fácil, bonito y barato. No requiere más que una vaga idea de algo y con un lenguaje también vago, básico e incluso impreciso se puede escribir un cuento o algo que se le parezca.

Facilísimo, no sabes. Para Juan Rulfo, José Revueltas y Edmundo Valadés ha de haber sido un verano en la playa escribir El llano en llamas, Dios en la tierra y La muerte tiene permiso. Por otro lado, el lenguaje vago, básico e impreciso resulta estadísticamente más cercano a las diatribas contra el cuento que al cuento mismo.

12.   ¿Qué es un cuento más que una anécdota?

Y dale. Es una anécdota que se viste de gala o se disfraza de pordiosera. Puede incluso no tener rostro y aun así estarte mirando de frente.

13. La literatura no es nocaut como suele hacer creer el cuento en la irrupción cultural de una historia, para eso está el boxeo, el porno y la guerra. El día a día se gana por puntos y no por nocaut. Eso es fantasía literaria. 

¿El día a día se gana por puntos? En la oficina, será. La vida está llena de golpes noqueadores, y la literatura también: olvida el cuento; conozco muchos poemas que ganan por nocaut.

14. El cuento de ciencia ficción suele ser más interesante, y no por la ficción sino que por la ciencia. Un nuevo mundo está ocurriendo en lo imposible o no probable y ese potencial de narrarlo sin descripción es un acierto, más aun, fuera del lector de literatura, condicionado, apoltronado e hipotecado por las transnacionales y la prensa cultural burguesa.

Mi hermano, la descripción por el placer de describir se murió con el siglo XXI. Según tu lógica, toda la literatura del XX es ciencia ficción.

15. El cuento como género no ha evolucionado en nada, sí sus temas, pero la estructura sigue igual de decimonónica y conservadora. El cuento no puede renovarse porque es un monoformato.

¿Pues no dijiste en el punto 5 que el cuento ya no es como era antes? Ejercicio: buscar tres cuentos, escritos en el siglo XXI, con final sorpresa.

16. Hablan de la técnica al escribir cuentos y se sienten orgullosos de eso. Esa palabra la ocupo con los malos poemas y las pésimas novelas.

Creo que has de ser de esos poetas que hacen verso libre porque no tienen la idea más pinche de lo que es la métrica.

17. Todos los escritores nombrados pasaron a la historia por sus novelas, no por sus cuentos, que son un entremés y nada más. Cuántos escritores se pueden llamar cuentistas a secas. A nadie le importa, ni menos a mí.

Podría citar a Maupassant, a Carver (uno que no es del canon), a la recientemente premiada Alice Munro, o a Enrique Serna e Inés Arredondo en México, entre seiscientos más que por supuesto no has leído. Pero baste decir que toda Rayuela no alcanza para eclipsar la mitad de la obra cuentística de Cortázar, y que si Joyce nos hubiera ahorrado el Ulysses, igual le habría dejado a la Historia y a su país sus Dubliners.

18. De hecho, las editoriales ya casi no están publicando cuentos. Están en revistas y seudo espacios literarios, internet está plagado de ellos, en libros mal editados de talleres inútiles. No publican cuentos no porque no vendan, sino porque está saturado el medio de ellos, de su facilismo, mediocridad y estulticia.

El mercado está saturado de novelas, tabiques por encargo llenos de facilismo, mediocridad y estulticia que se venden como pan caliente. El cuento, incómodo y caprichoso, celoso de la atención y la inteligencia del lector, no es tan buen negocio editorial (Acá mi opinión a fondo.) Por otro lado, algo bueno ha de tener el cuento que ni Paulo Coelho ni Stephanie Meyer lo practican.

19. Un género literario que rehúya de la vida, de la propia contradicción, de enjuiciar su posibilidad de existencia no es más que una masturbación literaria, un placebo cultural de un hacer algo escrito.

Si el cuento se aleja de la vida, es para seguirla de cerca. Por otra parte, si la literatura toda no es placer, qué nos queda en este mundo miserable.

20. Las novelas que más me gustan son las ‘poéticas’. Me refiero por ejemplo a la obra de Reinaldo Arenas, Mario Bellatin, Salvador Elizondo, los hermanos Lamborghini, Sarduy, Cronwell Jara, Julián Ríos, Oswaldo Trejo, Oswaldo Reynoso, Fresán, Aira, María Alzira Brum, entre otros. Asimismo, la poesía que más me gusta es la que está compuesta como obra, estructuras narrativas, sagas: la imposibilidad de su existencia.

Oquei. A mí me gusta el chicharrón en salsa verde y no por ello creo que la repostería es un juego Mi Alegría.

21. Un género literario no es el modo, estilo o forma en que se escribe, sino cómo se lee. Leemos géneros literarios, no los escribimos. ¿Ok?

Claro. Alguien escribe “basura”, el distribuidor lee “novela” y tú vas y la compras.

22. Pueden nombrar decenas de cuentos y ni sumados son lo que Hospital Británico o Crawl de Héctor Viel Temperley, por decir algo.

Oh, juez todopoderoso, dígnese releer la respuesta al punto 17.

23. Yo doy por sentado que quienes comentan conocen la diferencia entre un cuento y un relato. Eso es un dato importante. De hecho, me encantan los relatos. Es algo así como la diferencia entre el ensayo y la teoría. Odio los ensayos y amo la teoría. Para un ojo cegado por la candidez o la ignorancia son lo mismo o casi lo mismo.

Parece que has cambiado de opinión: ahora el relato es para ti una especie de historia en estado salvaje. El problema con esas historias sin brida es que las escribe cualquiera. El cuento y el ensayo imponen límites a la narración y al argumento, y el límite es, para un buen escritor, un disparador creativo, no una cadena. ¿Me juras que no vives en la selva?

24. Un cuento es una estructura textual y narrativa que se plantea como cerrada, perfecta, autónoma, autosuficiente y concluida. El relato, todo lo contrario. Son fragmentos o conexiones de lenguaje y un afuera.

Ahora el relato es un cosmos metafísico. No puedo esperar a saber qué será en el siguiente punto.

25. El cuento es un efecto de lenguaje. Construido en el deseo, en el gustar, en ser gustado, en complacer al lector, cosa que tanto la novela como la poesía se rebelaron hace rato. El cuento reafirma todo lo detestable de la idea de la literatura: el efecto.

Sí, guácala con el efecto. Dejemos de leer a Poe y corramos por nuestra dotación anual de ensayos académicos. Ejercicio: tomar un cursito de redacción para que las entradas de tu blog no queden tan pinches.

26. Quien da taller de cuentos no puede sino enseñar la técnica de un cuento. A eso yo le llamo pérdida de tiempo.

¿Y qué enseñan en los talleres de novela? ¿La receta para reinventar el género? ¿El secreto para dejar fugas?

27. Todos los que defienden al cuento están defendiendo su gusto y eso me da la total razón de que es un efecto de deseo de lenguaje. Yo jamás defendería la poesía o la novela. El cuento se hizo para gustar y sus defensas demuestran eso mismo: el deseo de un género literario que se refuerza en la entretención y el gusto. Nada más.

 Mijo: toda la literatura se hizo, quizá entre otras cosas, para gustar. Qué oso que leas novelas nomás para hacerles la autopsia.

28.   El cuento le es útil al mercado, la entretención y la burguesía.

¿Pues no que ya estaba en extinción? Y no: la burguesía está muy ocupada leyendo novelas de estructura hollywoodense. Si el cuento le fuera útil al mercado, los cuentistas estaríamos ganando mucho dinero y yo le habría pagado a alguien para escribir esta respuesta, que por otra parte me resultó bastante divertida aunque ociosa. Hay que decirlo, eso sí, el ocio ha sido padre de grandes obras literarias; grandes cuentos, entre ellas.

@Ad_Chz

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Adrián Chávez

Escritor y traductor, autor de 'Señales de vida' (Fá Editorial). Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en el área de novela y es editor de La Hoja de Arena. Alterna la literatura y la traducción con la docencia. Twitter: @nochaveznada
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