'Puenting' o el colmo del ridículo

Va uno por Wall Street, por ejemplo,

diciendo puenting y nadie le entiende.

-Álex Grijelmo.

 

 

Yo dejé de corregir la forma de hablar de la gente cuando me di cuenta de que no estaba bien hacerlo gratis. Por eso, el asunto que hoy me ocupa no se trata de una aberración lingüística, sino de un monumento a la ridiculez humana.

Me topo en la semana con que algunas personas encuentran divertido arrojarse al vacío desde un puente. Basta tener a la mano un arnés y una cuerda para poder presumirlo después. Uno se amarra bien, se provee cierta valentía animal y salta, mientras los acompañantes lo observan y se debaten entre si quieren ser como él cuando sean grandes o si lo consideran un descerebrado. Justo antes de darse en la madre como dicta la lógica más elemental, la cuerda cumple su labor y uno queda colgando como anzuelo para pescar ballenas, balanceándose y, en casos extremos, esparciendo vomito profuso en el paisaje.

A eso se le llama puenting. No bridging, no puentismo, puenting.

Es bien sabido que el mexicano padece (o disfruta) un complejo de inferioridad colectivo, que lo orilla a creer en el nebuloso prestigio de las palabras en inglés. No importa. Al idioma no lo hacemos tonto porque es considerablemente más viejo y sabio que nosotros, y la mayoría de esas palabras desaparecerán con la misma facilidad con que llegaron. Pero, carajo, ¿puenting? ¿Quién es tan estúpido para hacer el ridículo al mismo tiempo en dos lenguas distintas? ¿Tantos siglos de evolución para que acabemos usando palabras en inglés que ni siquiera existen en inglés? Es como para arrojarse de un puente. Sin arnés.

En fin. hasta para copiar hay que tener estilo. No basta con ir a escuela particular y tener cable. Y no hay peor ridículo que del que uno no se entera. Por mí que la gente hable como quiera. O como pueda. Pero no puedo evitar pensar que el buen gusto, como la vida de los adictos a la adrenalina silvestre, pende de una vil cuerda.

@Ad_Chz

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Adrián Chávez

Escritor y traductor, autor de 'Señales de vida' (Fá Editorial). Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en el área de novela y es editor de La Hoja de Arena. Alterna la literatura y la traducción con la docencia. Twitter: @nochaveznada