¡Por todos los dioses!

gaiman, piña y rushdie001

En American Gods, Neil Gaiman escribe sobre un EU donde los dioses antiguos, que fueron llevados a esa tierra por inmigrantes pero que con los años han perdido muchos adeptos, ahora deambulan por las calles,  debilitados. Estos dioses olvidados tienen que buscar formas de subsistir a pesar de la falta de rezos y de Fe; llevan años perdiendo el combate frente a los llamados Nuevos Dioses, que son entes surgidos del culto a la tecnología, que evidentemente tienen millones de seguidores profundamente fieles.

Una de las criaturas que vemos, en una de las escenas iniciales de American Gods, es un jinn homosexual que trabaja como taxista. Un jinn es la criatura del folklore de Medio Oriente que, aquí en occidente, conocemos como genio (como el de Aladino). Precisamente es un conflicto provocada por jinnies el que nos narra Salman Rushdie en Dos años, ocho meses y veintiocho noches, su complejo homenaje a las historias tradicionales de su infancia, historias que invaden el mundo entero en este libro donde es una guerra entre jinnies, humanos e híbridos de ambas especies la responsable de los conflictos descritos a lo largo de la historia, algunos de ellos escalofriantemente realistas.

Rushdie nos dice que algunos jinnies malignos tienen el poder de susurrar en el pecho de los humanos e influir en sus decisiones, lo que puede tener consecuencias terribles si susurran, por ejemplo, en un político poderoso. De igual manera, Antonio Velasco Piña en El retorno de las Águilas y los Jaguares nos explica la manera en que rituales, brujería y espíritus diversos tienen un peso decisivo en decisiones tomadas a nivel no sólo personal sino gubernamental, institucional. Velasco hace en este libro un sustancioso resumen de muchas de las ideas que ha desglosado en su extensa bibliografía, explica que nuestro país tiene poderosos espíritus custodios que se han enfrentado ni más ni menos que a entes demoniacos, sosteniendo un combate tan fuerte y de consecuencias tan graves que el autor llega al grado de identificar a este largo enfrentamiento (que aún no termina) como La Tercera Guerra Mundial, que a pesar de todo casi nadie percibe porque, aunque sentimos sus consecuencias, el combate se libra en un plano distinto al nuestro.

Uno de los espíritus protectores más poderosos que menciona Velasco es la Virgen de Guadalupe, que no sólo tiene un poder cristiano, sino que reúne todo el poderío ancestral femenino que ha existido en México desde sus inicios. La historia cristiana y católica tiene muchos antecedentes de intervención Divina para decidir una encrucijada importante, desde la victoria de Constantino, pasando por Juana de Arco y hasta los rezos del pueblo ruso para derrotar a Napoleón. Algunos investigadores consideran las voces divinas y demoniacas que influyen en la Historia como voces alienígenas, de dos (o más) razas extraterrestres que pelean entre ellos por motivos que son desconocidos para nosotros, y a veces nos utilizan para bien o para mal, porque somos los juguetes de dos niños peleados.

Que si a ese renglón de teorías nos vamos también están los conspiracionistas (pasatiempo/gusto culposo que yo mismo tengo) que, en distintas versiones, atribuyen un dominio mundial oculto a alguna asociación misteriosa, y en tan selecto grupo suele considerarse a masones, rosacruces, satanistas y, por supuesto, los más populares de todos: los Iluminati, que son un grupo de individuos con poder cuasi divino, de una raza alienígena milenaria conocida como reptilianos, porque su aspecto real es como el de un reptil enorme,  humanoide, pero pueden cambiar su aspecto a voluntad y hacerse pasar por humanos cuando aparecen en público. Algunas personas acusadas de ser reptilianos son George W. Bush, Lady Gaga, Obama y la reina Isabel.

Otra versión asegura que los reptilianos son, en efecto, una raza alienígena pero que sostiene tratos y rituales con entidades demoniacas porque, después de todo, el Cielo y el Infierno son conceptos humanos para algo descomunal que nos trasciende a todos (y si el lector pensó en los videojuegos de Doom, donde los villanos son marcianos satanistas pues… eso sintetiza bastante bien la idea).

Ahora que si alguien considera ridículas todas las teorías que incluyen conspiraciones o extraterrestres también hay muchas personas que consideran ridículos los manuales de autoayuda y la banalización de conceptos como la PNL, que en esencia dicta que una persona puede modificar su entorno, su vida y su propio ser con el poder de un pensamiento profundo y continuo… que es, por cierto, algo que nos vienen diciendo la autoayuda, los psicólogos, Gurdjieff, los chamanes y los tibetanos desde hace mucho, mucho tiempo.

Sea como sea, todo lo anterior tiene un punto en común: hay algo más, por encima de nosotros, con poder de influir en el mundo terrenal que habitan nuestros cuerpos, y dentro de nuestros cuerpos de carne, sangre y polvo tenemos en la mente un canal directo de comunicación con esa otra sintonía, ese otro plano que recorre y rige este en el que vivimos. Lo que resulta más desalentador de todo el asunto es la manera en que la mayoría de las personas desprecian la más mínima mención de este tipo de ideas y, por lo tanto, lo más terrible del asunto es que la mayoría de las personas han clausurado deliberadamente ese puente de conexión, que tanta diferencia podría marcar y que tanta falta hace en tiempos como los que nos vapulean actualmente.

Quién sabe por cuánto tiempo más los dioses seguirán deambulando, debilitados; cuánto tiempo las influencias espiritualmente malignas seguirán afectando al mundo; cuánto tiempo se extenderá esta Tercera Guerra Mundial; quién sabe cuánto tiempo más la gente seguirá dando la espalda al descomunal mundo que convive con el suyo. Pero mientras revolotean todas esas preguntas yo aprovecho para recomendar al lector, con mucho énfasis, American Gods; Dos años, ocho meses y veintiocho noches y El retorno de las Águilas y los Jaguares, de Gaiman, Rushdie y Piña respectivamente. Iconofinaltexto-copy

Ilustración del autor.

¿Y tú qué opinas?
The following two tabs change content below.
Avatar

Diego Minero

Tlaxcala, 1990. Se dedica a la escritura y a la ilustración. Ha sido becario del Foecat en dos ocasiones en la disciplina de Letras, y ganador del Premio Estatal de Cuento (2010); publicó la novela ilustrada 'El pueblo en el bosque', la novela corta 'Un último vaso de Jerez' y el cuentario ilustrado 'Grand Guignol'. Ha publicado columnas y viñetas en diversos medios impresos. Ha tomado un par de talleres, pero el grueso de su formación ha sido autodidacta.