Microteatro: Por tus vicios

portusvicios

 También en una casa de Santa María de la Ribera ocurre el teatro. No sólo eso. Ocurre trece veces, simultáneas, cada quince minutos, los jueves, viernes, sábados y domingos. Microteatro México, con su característico formato nacido en Madrid (obras de 15 minutos en 15 metros cuadrados) sigue haciéndose de un lugar, temporada tras temporada, en la cartelera teatral de la Ciudad de México.

Desde el 6 de marzo se presenta la temporada Por tus vicios, y les traemos una probadita:

Fiesta en el árbol

En esa casa todo está en orden: las muchachas, regentadas por el Juaritos, salen con los clientes y regresan. Se dicen muchas cosas, a veces alguna de ellas desaparece pero nadie sabe nada. Además no importa porque hay lujos de sobra. En esa casa todo está en orden hasta que una de ellas decide denunciar. Claro que la estación de policía podría no ser el lugar correcto al cual acudir.

fiesta en el árbol

Escrita y dirigida por Ricardo Reyes-Poiré, es una pieza afilada y certera. Los personajes pueden parecer de entrada estereotípicos (la prostituta, el burócrata), pero la crudeza del texto y el remate quedan retumbando en la cabeza de cada espectador como un grito del más puro terror. Destacan las actuaciones de Miranda Rinaldi y Aída Flores, alternando el peso del papel principal. Si tienen ganas de que se les ponga la piel de gallina, búsquenla en la sala 11.

Nieve de tejocote

nieve de tejocote

Es día de muertos. Una señora, dulce como nieve de pueblo caluroso, prepara la ofrenda, la cena para su Andrés, muerto en un altercado. Mientras tanto evoca recuerdos ―no siempre gratos, pero qué se le va a hacer― de su difunto marido, desde que se la robó a sus abuelos hasta que la dejó moreteada antes de irse a trabajar, el día que lo mataron, al pobre.

Este monólogo escrito y dirigido por Gabriela Román es como una tormenta contenida en una sonrisa. Amalia Rangel encarna con precisión y naturalidad a la adorable mujer que, vamos descubriendo, quizá no lo sea tanto. Es una obra que contraria por su doble filo, por la ternura y la violencia que emana para contradicción y regocijo de los espectadores. Es día de muertos en la sala 7.

#BBF

bff (1)

Best Friends Forever. Eso son Sarah y Salvador. Un restaurante condesero es el lugar del reencuentro, después de que él ha pasado varios meses en rehabilitación por sus antiguos excesos. Todo es algarabía y recuerdos de viejas farras hasta que la confesión de un secreto hace tambalear los ánimos y amenaza con lijar su amistad hasta convertirla en una delgada cuerda a punto de tronar.

Sebastián Torres consigue uno de los textos más redondos de la temporada, dirigido por Jesús Delgado. Es una historia que comienza en la luz y se va oscureciendo hasta la opresión, de la mano de él mismo en el papel de Salvador y de Perla Villarelo en el de Sarah. Al salir, el espectador apenas tiene tiempo de digerir lo que acaba de ver, una cloaca emocional que se destapa de golpe en un restaurante fresa. Tienen cita con ellos en la sala 1.

Sexo, drogas y Freud

sexo drogas y freud

Hay gente de la que basta escucharle unas palabras para saber que necesita terapia. Así es ella: libre, relajada, quizá demasiado relajada, medio ninfómana, medio alcohólica y medio cocainómana. Desea el compromiso pero lo repele. Su psicólogo la escucha impasible, aparentemente vacunado por su ética profesional, mientras ella relata sus últimos fracasos, llenos de sexo, drogas y un montón de cosas indeseables… claro.

Dirigidos por Bárbara Riquelme, Laura de Ita y Sergio Bonilla le dan vida (no es frase hecha) al texto de Laura D. Castillo; un texto de ritmo ágil que va saltando entre varios recursos teatrales y arranca carcajadas, unas francas y otras nerviosas. Existe un equilibrio sólido entre el silencio de Sergio y la verborrea interminable del personaje de Laura, con el diván como punto de tensión entre ambos. Para agendar terapia, favor de pasar a la sala 6.

Sexting

Dos parejas. Una cena casual. El plan es pasar una velada banal entre amigos. Pero hay gente que ni en ocasiones así puede dejar a un lado su teléfono celular. Al entrar a la sala, el espectador encuentra en su asiento un teléfono, en el que recibe en tiempo real los mensajes que mandan los personajes. Mientras los temas triviales se suceden en escena, quizá dos de ellos no estén precisamente leyendo la Wikipedia.

sexting

Blas Valdez y Alfonso Pineda Ulloa diseñaron esta puesta en dos niveles teatrales. El espectador no sabe si seguir mirando la escena o leyendo los mensajes, lo que crea una tensión fina y, en más de una ocasión, hilarante. El remate del texto puede no ser sorprendente, pero el recurso del teléfono, y la acutación sostenida en cuatro pedestales (Carlos Coss, Inés de Tavira, Francisco de la Reguera y María Orduña) bien valen la pena. Apague su celular antes de entrar a la sala 10.

Estas son apenas algunas opciones en el menú de vicios que presenta Microteatro esta temporada. Vale la pena, además, volver y recorrer cada una de las salas de esta casona, ubicada en Roble no. 3, en la colonia Santa María la Ribera esquina con Insurgentes Norte. Se presentan los jueves y viernes a las 20:00 hrs., los sábados a las 19:00 hrs. y los domingos a las 18:00 hrs. Tiene un costo de $60 pesos cada obra, o puedo optarse por armar un combo de tres obras por $160.

@Ad_Chz

The following two tabs change content below.

Adrián Chávez

Escritor y traductor, autor de 'Señales de vida' (Fá Editorial). Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en el área de novela y es editor de La Hoja de Arena. Alterna la literatura y la traducción con la docencia. Twitter: @nochaveznada