El Mago de Los Pinos (o de por qué se recorta el presupuesto cultural 2014)

wizardofoz

En El Mago de Oz (1939) existe una escena casi al final, cuando el «Gran» Oz, un papanatas que cuenta con excelentes efectos visuales y una propaganda bastante elaborada con la que domina a la gente de todo el país, le dice al espantapájaros que el cerebro es algo verdaderamente mediocre; lo que uno debería procurarse es un diploma universitario. Y ya, con eso, cualquiera da la finta y se siente intelectualmente superior al resto. Más o menos lo que plantea el Ejecutivo con las modificaciones al presupuesto 2014.

Hoy se anunció que el presidente optó por recortar 4 mil millones de pesos al sector cultural. Esto afectará, de acuerdo con La Jornada, al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA), ciudades patrimonio cultura y organismos dedicados a la producción cinematográfica. Sin embargo, si se merma el ya de por sí módico presupuesto que recibe la cultura, los principales afectados vamos a ser tanto usted, estimado lector, como yo o como los millones de personas que nos rodean.

¿Por qué un gobierno debería invertir en que la gente amplíe su espectro de conocimientos? Lo más cómodo es que todos se mantengan en la ignominia. Un pueblo que no tiene las herramientas para despertar un aparato crítico real es más fácil de dominar. Pan y rosas de Guadalupe para todos. Si no me creen, sólo piensen en los habitantes de Ciudad Esmeralda.

Ellos creían a pie juntillas en un mago que no sabía hacer magia, pero tenía unos efectos visuales capaces de convencer hasta al más suspicaz de su poder. Por eso, todos le rendían un culto casi religioso, aunque nunca lo hubieran visto y, de hecho, no supieran qué contestar cuando una niña los cuestionaba sobre su existencia. Oz no era sólo un estafador, sino que utilizaba todas las herramientas demagógicas que tenía para tener a sus hombrecitos verdes contentos, asustados y ciegos. Los habitantes de Ciudad Esmeralda no tenían la posibilidad de acceder a la cultura, sus críticas eran silenciadas antes de ser emitidas porque no había elementos siquiera para dudar. Y dudar es lo que favorece el pensamiento.

Cuando una persona no ejercita su aparato crítico, no cuestiona y baja la cabeza ante las determinaciones de los que tienen el poder, queda despojada de su capacidad para salir adelante. No sólo permanece a merced de los arrebatos de una peruana loca, de tarjetas para el súper y propaganda electoral, sino que aleja a todos los demás del empoderamiento real. Porque todos los Magos de Oz saben que un pueblo inteligente es un pueblo peligroso y que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, la apuesta es debilitarlos a todos. Total, en México no hay zapatillas rojas que, tras chocarlas tres veces, nos permitan regresar a casa.

@a_deyden

The following two tabs change content below.