A propósito de la Semana Santa

Christ

Aprovechando la temporada, demos un vistazo a algunas representaciones del momento crucial del cristianismo.

Se pueden citar innumerables ejemplos que además abarcan un abanico amplio: desde La Pasión de Cristo, de Mel Gibson, basada en las descripciones hechas por Santa Catalina; la igualmente polémica (por distintos motivos, obviamente) La última tentación de Cristo, de Scorsese; Jesucristo Superestrella, de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, en la memorable versión cinematográfica de Norman Jewison (mención especial merece Ian Gillan, que alguna vez interpretó a Jesús en los montajes de teatro); la clásica y maratónica Jesús de Nazaret, de Franco Zefirelli, que tiene el que probablemente sea el casting más icónico de Jesús que se haya hecho (Robert Powell); recordemos incluso la bella metáfora en El león, la bruja y el armario, donde Aslan es sacrificado de forma humillante para después resucitar en mitad de una guerra, en el momento decisivo.

Pensemos también en la agobiantemente hiperrealista recreación de los encuentros entre Jesús y Pilatos que aparecen intercalados en El maestro y Margarita (Mijaíl Bulgákov). Desde luego, es buen momento para escuchar la sombría canción Golgotha de Wumpscut, o la delicada y melancólica Cross to Bear, de Tricky; la primera como una oscura narración del camino de Jesús hacia el Calvario, la segunda ocupándose de  los últimos momentos de Jesús, hablando con Magdalena, antes de ser aprehendido. También escuchemos Jesus Is Just Alright, de The Byrds. Después podríamos comparar Vater Unser, de E Nomine (una musicalización electrónica del Padre Nuestro) y la música sacra de Arvo Pärt.

Sería un buen momento para revisitar, por ejemplo, El paraíso perdido, de John Milton; y podría el lector, si está interesado, comenzar la lectura de la saga sobre la vida de Jesús que está escribiendo por entregas Anne Rice (y de la que acaba de estrenarse la versión cinematográfica del primer libro).

¿Por qué no ampliar aún más el horizonte? Aprovechemos esta Semana Santa para revisar las magníficas ilustraciones que hizo Simon Bisley para su compilación The Bible. Me parece que esas imágenes, junto con La Pasión de Cristo de Gibson, son ejemplos grandiosos de auténtico y poderoso nuevo arte sacro, al nivel de las pinturas y esculturas más exquisitas y clásicas de antaño.

Que hablando de arte sacro, por cierto, siempre es bueno mirar una vez más las estilizadas pinturas de El Greco, con sus imágenes de Cristo que lucen realmente metafísicas.

Viene a mi mente, con todo esto, la controversia que hubo en 1989 en DC comics y que se fue conociendo más ampliamente hasta hace poco: en el comic Swamp Thing (de culto gracias a la intervención de Alan Moore) hubo un número donde el protagonista, una criatura monstruosa de pantano, viaja en el tiempo y llega a conocer a Jesús. La publicación del fascículo se suspendió a último momento  para evitar controversias, a la fecha se desconoce el contenido completo de esa historia.

Y ya que estamos recordando la mundialmente icónica figura de Jesús en la Cruz, recordemos esa escena en The Bad Lieutenant (de Abel Ferrara), donde un excelso Harvey Keitel, interpretando a un corrupto y adicto policía a mitad de una crisis, ve a Cristo, ensangrentado y con su corona de espinas, silente, dentro de una iglesia; el policía comienza a reclamarle e insultarlo hasta que al final cae de rodillas y, llorando, se arrastra a besarle los pies.

Finalmente, ahora que tenemos en cartelera la esperada cinta Batman v Superman, pongamos atención en aquella simbólica escena en que Superman entra a una iglesia y, mientras habla brevemente, a solas, con un sacerdote, a sus espaldas un vitral muestra a Jesús orando en el huerto de Getsemaní.

Me parece que la lista mencionada debería ser tomada en cuenta, aunque sea en parte, durante Semana Santa, definitivamente sería mejor que invertir los siete días en visitar balnearios atiborrados; si estamos recordando un evento que cambió el curso de la humanidad y que −millones de personas estamos seguros de ello− salvó nuestras almas, ¿no suena coherente que invirtamos por lo menos un momento para pensar reflexionar al respecto, desde cualquier ángulo? Iconofinaltexto-copy

Ilustración del autor.

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Diego Minero

Tlaxcala, 1990. Se dedica a la escritura y a la ilustración. Ha sido becario del Foecat en dos ocasiones en la disciplina de Letras, y ganador del Premio Estatal de Cuento (2010); publicó la novela ilustrada 'El pueblo en el bosque', la novela corta 'Un último vaso de Jerez' y el cuentario ilustrado 'Grand Guignol'. Ha publicado columnas y viñetas en diversos medios impresos. Ha tomado un par de talleres, pero el grueso de su formación ha sido autodidacta.