Nuevos y necesarios Buenos Aires

La Kirchner y el peronismo se van. Mauricio Macri, candidato de oposición, es elegido presidente de la Argentina.

La culpa la tiene la Kirchnerespetó el taxista que nos conducía del aeropuerto hacia el centro de Buenos Aires. La primera estampa de la capital argentina fueron unas fogatas en las calles del ‘Gran Buenos Aires’ (como se le conoce al extra radio bonaerense). En ese mismo entorno algunas calles más adelante, algunos vecinos se manifestaban con una cacerolada en contra de los recortes a la energía eléctrica en pleno verano austral. Las cosas en ese momento estaban por demás calientes y el aire no tenía cómo soplar. Desafortunadamente, los múltiples cortes de luz no eran la única situación desagradable, al menos en la ciudad capital. Buenos Aires se presentaba sucia, insegura y descuidada. Pero hoy por hoy, en el país sopla una brisa que pretende refrescar la deteriorada situación económica y social en Argentina. ‘Ocurre que es la primera vez en casi un siglo —99 años— que un presidente democrático no tiene origen Radical ni peronista’. Las recientes elecciones argentinas han sacado al ‘kirchnerismo’ de la Casa Rosada después de doce años y en lo de Cristina todo son despedidas. Que si esto supone el fin de algunos regímenes latinoamericanos poco democráticos o que si cambiará el modelo económico del país, está por verse. Lo cierto es que al menos Buenos Aires está urgida de un arañazo de tigre.

Hace dos años, en plena crisis política y social, caminaba junto a mi familia sobre la 9 de julio por baldosas rotas. Ésta no era la única calle en dicha situación, pero si la más importante. El sol pegaba fuerte sobre la avenida más ancha del mundo  y sobre ella y otras tantas calles del centro, la basura acumulada daba mucho que desear. Fue muy cerca del gran Obelisco bonaerense ―hito de la ciudad― en el cruce con la Av. Corrientes, donde en dos ocasiones nos sentimos perseguidos. Dos días después dos asaltantes nos alcanzaron en la Recova (un paso a desnivel al norte de la 9 de julio) en el barrio contiguo a la Recoleta. La tercera sí fue la vencida. Y no es que este espacio sea el muro de los lamentos, pero al menos sentimos que la inseguridad era mucho más grave que en otras grandes capitales del cono sur.

De lo anterior, hay quien diga que el señalamiento tendría que ser en contra del Alcalde y no de la saliente Señora mandamás en el país del tango. Pero eran los mismos ciudadanos (al menos en la capital) los que echaban la culpa a Cristina Fernández de Kirchner: taxistas, meseros, vendedores, guías de turistas y porteros blasfemaban en contra de ella por los males que deterioraban su bienestar. Ahora es evidente que las cosas no cambiaron  y  un relevo toca las puertas de la Casa Rosada. Mauricio Macri de la coalición ‘Cambiemos’ ganó solo en 8 de las 23 provincias argentinas pero se alzó sobre su contrincante Daniel Scioli de formación peronista. Y, aunque entre sus victorias no figura la provincia de Buenos Aires (donde Scioli es gobernador), sí lo hace la ciudad porteña que, aunque no represente completamente al país, al menos es la cara del mismo que hasta ahora no parecía dejar de fruncir el ceño.

Se ha dicho que con este golpe de timón, las oportunidades de bajar a los mandatarios de la izquierda Latinoamérica que encabeza Maduro desde el caribe son inminentes. En febrero se vota el referendúm para reelegir a Evo Morales en Bolivia y este fin de semana se celebran elecciones parlamentarias en Venezuela. Si lo que hay en aquel país es un régimen autoritario o no, que lo juzgue cada uno desde su punto de vista o experiencia, pero de que la situación está arrecha de eso estoy seguro yo. Sin decir una palabra, un colega, amigo y lector de esta tribuna lo transmite al son de cualquier comentario de su natal Venezuela. Las acciones valen más que las palabras. Y en el anuncio del triunfo de Macri en Buenos Aires estaba Lilian Tintori, la mujer de Leopoldo López (un opositor del gobierno venezolano arrestado en 2013) apoyando el cambio que quisiera presenciar con vehemencia ella y tantos más en su patria. La historia novelada que protagoniza junto a su marido es de sobra conocida.

Conocí Buenos Aires como una ciudad depauperada. Más tiene el rico cuando empobrece… Pero con todo y que los porteños se ufanen de tener la “ciudad más europea” de América, el viejo continente se hace presente únicamente en las bóvedas y cornisas deslucidas que asoman la cara casi sin recibir maquillaje. Aunque bien es cierto que el Presidente gobierna para toda la nación, su presencia y residencia en la capital retumba en cada esquina de ésta. Argentina ya tiene un Papa, una Reina y ahora un nuevo presidente que promete llevar a buen puerto un buque por demás desmejorado. La ciudad, los monumentos y sus icónicos edificios necesitan mantenimiento y el turismo y sus ciudadanos una capital limpia y digna de sus ilustres paisanos.Iconofinaltexto copy

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Emilio Buenavida

Emilio Álvarez Abouchard es arquitecto por el ITESM Monterrey. Estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y en Casa Lamm. Colabora con diversos medios de comunicación con artículos relacionados, no sólo con la arquitectura, sino con la cultura en general. Síguelo en Twitter como @ebuenavida.
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