1.12: Tres años de opresión y los que faltan

Antes de empezar la acción ellas están construyendo sus propias celdas. Quizás no ellas como individuos, pero sí ellas como sociedad. No se trata de un cúmulo de destinos aislados, ajenos a la calle, sino de las tumbas que hemos ido cavando para nuestros desaparecidos, para nuestros presos políticos. 1.12 es una obra que nos ofrece un espejo para mirar lo que trae dentro la ciudad. A tres años de las detenciones arbitrarias del primero de diciembre, el día parece no haber terminado. Nos siguen matando, nos siguen desapareciendo, y el número del contador no más no para de aumentar.

Generada desde el colectivo Teatro Sin Paredes, 1.12 es una obra que se adentra en las vidas de diez personas que fueron detenidas, injustamente, tras una manifestación en contra de un poder totalitario. Los personajes se encuentran envueltos por el mismo torbellino, aunque hayan llegado a él desde distintos rumbos. Están, además, cruzados por la feminidad que, en un país como el nuestro, es percibida como inferior e indeseable.

Aunque las mujeres cautivas no creen tener nada en común, la cárcel que las aprisiona tiene la virtud de borronear sus diferencias. Es un monstruo igualitario, en tanto que las pisotea a todas sin importar quiénes sean, ni qué sientan, ni hacia dónde vayan. Hay vejaciones para todas, aunque ésas sí son diferenciadas. Para cada una hay una tortura tan particular que parece haber sido pensada toda la vida. A la fuerza que las mantiene juntas, como al patriarcado, no le importa ni el dinero, ni la ignorancia, ni las buenas intenciones. El monstruo es uno y son muchos. Es el clasismo, pero también el México indiferente. Es el machismo y la homofobia.

El tiempo en 1.12 tiene dos vertientes. La primera es la que une a las prisioneras a través de las mismas cadenas. Es el presente al que íbamos caminando desde hace años, sin saberlo: la materialización de la cárcel que ya nos atrapaba. El presente de la obra se detiene periódicamente para mostrarnos la otra cara. Se trata de la escalera personalizada que cada una tomó, a la fuerza, para descender hasta el infierno. Como si el encuentro hubiera estado predestinado al estilo de la creencia japonesa, todas parecen haber estado atadas por el mismo hilo rojo que las llevaba a la misma estación fatídica. Sólo que en esta realidad el hilo transgrede a la metáfora y ya no es pura retórica: el tren que está a punto de estrellarse nos viene cargando a todos en la espalda.

En conjunto con el tiempo, el uso del espacio forma otro de los pilares. Se trata de un grupo de celdas transparentes a través de las cuales el espectador puede mirar; si se esfuerza, si está dispuesto a toparse de frente con la realidad. La división entre una celda y otra está apenas marcada por una línea de cinta adhesiva. Las prisioneras pueden tocarse y mirarse a los ojos si así lo deciden. Como los transeúntes de la Ciudad de México que vagan por las calles, sólo hace falta detenerse un instante y tener la voluntad para descubrir al otro detrás de esa ligera barrera imaginaria. La empatía está cruzando una ventana de aire y aislamiento. Hay escondida una alegoría de la solidaridad que se va forjando conforme van cayendo los prejuicios. Y así se van apagando las paredes de las celdas, con las palabras y el tacto de las mujeres.

1.12 es un recordatorio del destino compartido que tenemos los mexicanos. Podemos estirarlo, podemos enredarlo, pero no lo vamos a romper. No, por lo menos, hasta que no lo enfrentemos. Hasta que no lo destruyamos, cada uno, y en conjunto; volviéndonos una gran madeja de estambre que gira gracias a los puentes que ha tejido entre nosotros la injusticia. Pero más que la injusticia, y que la propia tragedia, la solidaridad.

1.12 fue escrita por las jóvenes dramaturgas Mariana Montero y Paulina Villaseñor y es dirigida por David Psalmon. Se presenta todos los miércoles a las 20:30hrs, en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico. Hay funciones hasta el 15 de julio.

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David Ledesma Feregrino

Escritor en formación. Editor en Homozapping. Formó parte de la XIV promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. Escribe ajeno. La más señora de todas las putas.