Gemínidas en acción

Gemínidas

Las lluvias de meteoros son de los espectáculos más bellos en la naturaleza: decenas o incluso cientos de líneas fulgurantes en medio del contraste de la noche. Y por si fuera poco, son predecibles, además de repetirse en varias fechas todos los años.

Normalmente las lluvias de meteoros se producen del material dejado por los cometas a lo largo de su órbita, una especie de escombro cometario. Conforme los cometas se acercan al Sol, más y más material será desprendido. Si la Tierra por casualidad cruza la zona de desechos, los fragmentos entran en la atmósfera terrestre, friccionan con el aire a altitudes entre 75 y 100 km y alcanzan temperaturas de unos mil 500 grados centígrados, suficiente para encenderse y producir las “estrellas fugaces”. Las pequeñas partículas sólidas dejadas por los cometas pueden medir desde menos de un milímetro hasta algunos centímetros.

Dependiendo de la órbita del cometa y por lo tanto de la zona de escombros, cada lluvia de meteoros es visible por una o dos noches; sin embargo, algunas llegan a tener hasta 5 noches previas en las que la cantidad de fugaces va en aumento hasta llegar a un máximo. Las lluvias de meteoros son nombradas por la constelación de la cual aparentemente salen; por ejemplo, cuando se observan cerca de la constelación de Orión, se llaman orionidas, cuando salen de Leo, se llaman leonidas, etcétera. En el caso de las gemínidas, los meteoros vienen de la constelación de Géminis

10.geminidas

Esta lluvia en particular tiene la característica de ser producida por un “ex-cometa”. Resulta que el objeto nombrado 3200 Featón, responsable de las gemínidas, alguna vez fue un cometa como cualquier otro: un cuerpo compuesto mayormente de hielo, polvo y rocas de diversos tamaños; como una enorme bola de nueve sucia. Pero en este caso, 3200 Featón ya no presenta la clásica cola de polvo, ni erupciones de gas, ni nada que lo distinga de una simple roca orbitando entorno al Sol. Esta fue la primera vez que un asteroide era ligado a una lluvia de meteoros y ha ayudado a entender mejor la relación cometas-asteroides-meteoros.

Finalmente, 3200 Featón tiene un gran acercamiento al Sol, de solo 20.9 millones de kilómetros —menos de la mitad del mínimo acercamiento del planeta Mercurio con nuestra estrella. Es muy probable que los recurrentes pasos cerca del Sol terminaran por evaporar casi toda la cubierta de hielos del ahora asteroide.

Para ubicar la zona en el cielo por donde se observarán las gemínidas, primero hay que reconocer la constelación de Orión (las tres estrellas alineadas son clásicas y algunas personas las llaman “los tres reyes magos”) y gire unos 30 grados a su izquierda. Ahí estará la constelación de Géminis encabezada por dos estrellas amarillentas y de nombres Castor y Pollux (ver mapa).

Para este 2013 se esperan entorno a 80-100 meteoros por hora —una cantidad bastante buena-, teniendo un máximo la noche del 13 al 14 de diciembre. Sin embargo, en esta ocasión la Luna podría jugar en nuestra contra, pues estará casi llena y su luz impedirá observar con gran contraste las fugases.

De cualquier manera y esperando tener cielos limpios de nubes, preparen chocolate caliente, abríguense bien y salgan a la azotea de su casa a contemplar las gemínidas.

 @naricesdetycho

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Vicente Hernández

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